Dónde buscar la información (las fuentes)

Para empezar muchas veces se comienza buscando en Google.  Google no es una opción errónea según para qué se utilice (orientarse sobre un tema, buscar una web de un organismo, etc.)

No obstante, lo más adecuado es buscar en recursos reconocidos y que debemos seleccionar dependiendo del tipo de información que busquemos, por ejemplo:

Libros, manuales, tratados: es un recurso interesante para contextualizar un tema, echar un vistazo al estado de la cuestión, además suelen ser muy fiables al pasar por una revisión editorial y además presentan sumarios que permiten ver de forma estructurada el contenido del libro e ir a los capítulos que nos interesan. Sólo tiene un inconveniente y es que dependiendo del tipo de tema a buscar a veces pueden quedar obsoletos en unos años.

Artículos de revista (bases de datos): es lo más utilizado por los profesionales para consultar información puntual sobre un tema específico. Además mayoritariamente a través de los artículos los profesionales exponen sus resultados de su investigación y se publican de forma muy rápida además de tener fiabilidad al pasar por procesos de revisión. Son una magnífica fuente de información, no obstante hay que pensar que no son el mejor recursos para buscar información muy amplia o básica de un tema y no permiten ver de forma fácil los resultados de una misma investigación ya que normalmente estos se presentan de forma puntual en diferentes artículos quizás publicados en diferentes revistas.

Para buscar artículos normalmente tenemos que recurrir a bases de datos que nos permiten una consulta más productiva. De bases de datos hay muy diversas dependiendo de la temática (encontraréis bbdd de diferentes temas buscando en el apartado de esta web “Buscar por temas”). La consulta a una base de datos puede ser desde muy fácil pero a veces no explotamos correctamente todas las opciones que nos permite, hay que recordar que una base de datos no se suele consultar tipo Google.

Otros recursosa veces olvidamos consultar fuentes que aunque son difíciles de consultar nos permiten obtener una información muy útil. Hablamos de tesis doctorales, actas de congresos, libros, memorias e informes de instituciones y organismos públicos o privados, patentes. Resulta muy útil pues saber si hay una tesis que ha estudiado el tema que me interesa o si busco datos sobre una institución saber qué pueden estar en la web pero también en memorias impresas o otros documentos que sólo podré encontrar a través de la institución.

  • Patentes: también se trata de literatura gris. A veces buscamos información sobre un tema que queremos investigar o tenemos una idea para desarrollar en un proyecto y buscamos información publicada de esa idea o ideas afines y no nos paramos a pensar que quizás no haya información publicada porque sea algo que está patentado. Las patentes se pueden consultar y nos permiten saber si algo que hemos pensado ya ha sido pensado por otra persona y patentado de manera que ahorramos esfuerzos y pérdida de tiempo.